Uniones rígidas fijas “fijas”

El remache, conocido también con el nombre de roblón o remache pop, es un elemento de fijación fija cuya función es, al igual que el tornillo, unir dos piezas de forma permanente. Es un cierre mecánico que está compuesto por un tubo cilíndrico que en su parte inferior dispone una cabeza cuyo diámetro es mayor que el resto del remache para que al introducirlo en un agujero pueda encajar, a fin de unir dos piezas distintas sean o no del mismo material. Actualmente su uso es de vital importancia como técnica de montaje debido, en parte, por el desarrollo de técnicas de automatización que logran abaratar el proceso de unión.

Partes de un remache o roblón

  • Cuerpo de forma cilíndrica llamado caña, vástago o espiga.
  • Cabeza en forma de casquete esférico y cuyo diámetro es mayor al cuerpo del remache.

Tipos de remaches o roblón

  • Remaches de compresión.
  • Remaches ciegos que pueden ser: con mandril de estiramiento, con pasador guiado, roscados y los que son expandidos químicamente.
  • Remaches de golpe, los cuales se emplea un martillo para su instalación.

El remache o roblón es utilizado para unir dos o más piezas de forma fija y permanente, inclusive de materiales diferentes. Los campos en los que más se usa el remachado como método de fijación son: automotriz, electrodomésticos, muebles, hardware, industria militar, metales laminados, etc.

Partes de roblón
Consiste en un vástago de diámetro d, provisto de una cabeza esférica, que se
introduce a través de los taladros de las chapas a enlazar calentando al “rojo cereza”, estampándose otra cabeza en el extremo saliente. Al enfriarse se contrae, comprimiendo las chapas. Se los utilizan generalmente para unir chapas, planchuelas, perfiles, etc. En el roblón pueden distinguirse las siguientes partes (Fig.1.1): el cuerpo o vástago de longitud l y el diámetro d el cual se expande hasta un diámetro d1 luego del roblonado y que es el que se utiliza para el calculo de la resistencia del roblón, la cabeza propia de diámetro D y la altura K, generada con un radio R en los de la cabeza esférica, presentando un la unión con el vástago un radio r para evitar la concentración de tensiones en las aristas agudas, y la cabeza estampada o de cierre.

En los roblones denominados de cabeza perdida y gota de sebo la cabeza corresponde a un tronco de cono de ángulos. La cabeza propia esta hecha de antemano en uno de los extremos del vástago, y la estampada se la realiza luego de introducirlo este último en el agujero correspondiente practicado previamente en las piezas a unir, construyendo así la unión.

El material utilizado en la construcción de los roblones y remaches es generalmente hierro dulce, acero, cobre, aluminio, etc., según el tipo de material a unir y la resistencia deseada.

La forma y el tamaño del roblón dependen de las características de la unión, recibiendo distintas denominaciones según el tipo de cabeza propia que posea. Así, en las construcciones metálicas (puentes, torres, edificios, etc.) se tienen (a) roblones cabeza redonda, (b) roblones cabeza perdida y (c) roblones cabeza gota de cebo (Fig.1.2) y en las construcciones mecánicas (calderas, maquinas, etc.), en las cuales el tamaño de los roblones por lo general no sobrepasan los 13 mm de diámetro d del vástago, se tienen (a) roblones cabeza redonda, (b) roblones cabeza perdida, (c) roblones cabeza troncocónica y (d) roblones cabeza chata (Fig.1.3.).

Las dimensiones de los roblones están dadas en milímetros o pulgadas. El largo del vástago
depende del espesor a remachar, estando normalizado el mismo de acuerdo al tipo de cabeza.
Generalmente este largo es igual al espesor de las chapas mas 1,5 d1.
Para la ejecución del roblonado se practican previamente los agujeros ya sea a punzón o a taladro y luego, calentando previamente el roblón se lo introduce a presión remachándose con una remachadora o estampadora el extremo del vástago, estampando de esta forma la cabeza de cierre (Fig.1.4).

Remaches a presión:

  1. Se introduce el vástago en la boquilla de la remachadora. A continuación se introduce la cabeza del remache dentro de los taladros previamente en las piezas a unir.
  2. Mediante la acción de la remachadora, las mordazas ejercen sobre el vástago una fuerza de tracción.
  3. Cuando llegamos al grado máximo de presión, el vástago, que se encuentra debilitado en su parte superior, a una carga determinada, parte a paño con la cabeza del remache.
  4. Una vez separados vástago y cabeza, tenemos una fijación limpia, rápida y duradera.

¿Cómo se usa un remache o roblón?

Para la colocación de los remaches primero se realiza un barreno o bien un perforador o también conocido como taladro, que es un dispositivo que se usa para hacer un hueco y luego se debe introducir el cuerpo cilíndrico en el agujero. Éste debe tener las dimensiones adecuadas de manera que sobresalga, deformando a continuación la parte saliente hasta formar una nueva cabeza. En ocasiones, la colocación de los remaches se efectúa en frío para diámetros de ocho milímetros; y en caliente para diámetros mayores de diez milímetros. La herramienta adecuada para la colocación de remaches es la remachadora.

Si desea emplear un método para la unión de una o más piezas, sea o no del mismo material, le presentamos las ventajas que tiene el remache frente a otros elementos de fijación como el tornillo o el clavo.

  • Es considerado como un método de unión barato y automatizable.
  • Es útil para la unión de materiales diferentes así como para dos o más piezas.
  • Existe una gran variedad de modelos y materiales de remaches, lo que permite acabados más estéticos que con las uniones atornilladas.
  • Permite las uniones ciegas, es decir, la unión cuando sólo es accesible la cara externa de una de las piezas.

Recomendaciones al momento de usar un remache

  • La resistencia alcanzable con un remache es inferior a la que se puede conseguir con un tornillo.
  • La unión no es desmontable, lo que dificulta el mantenimiento. Más allá de esto, retirarlo es sencillo (se debe utilizar un perforador o taladro con mecha o broca de acero rápido, cuyo diámetro exterior debe ser igual al del remache), aunque una vez que lo retiramos, debemos utilizar un remache nuevo.
  • No es adecuado para piezas de gran espesor.
  • Este accesorio no es reusable como el tornillo. Sólo se usa una vez.

Debemos tener en cuenta, que al momento de desear unir dos superficies y vamos a adquirir los remaches necesarios, se debe tener en cuenta el espesor de ambas superficies (ya que dependiendo el espesor, la cabeza del remache debe ser más larga), el diámetro del agujero, y los materiales a unir, ya que dependiendo del tipo de material, se deben utilizar remaches más blandos o no.

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